Descubre la enfermedad que te roba la identidad: el Alzheimer

Alzheimer

La demencia más común entre las personas mayores es el Alzheimer. Estamos ante una enfermedad, cada vez más común, que es padecida por cerca de 50 millones de personas de todo el mundo, algo más que toda la población española. Consiste en una alteración del cerebro degenerativa e irreversible, que afecta a aspectos como el lenguaje, la orientación, el razonamiento y, sobre todo, la memoria, entre otras muchas más complicaciones. Todas ellas de índole intelectual.

Cuidados en el Alzheimer

Esta enfermedad se entromete directamente en la vida cotidiana del paciente, impidiéndole realizar sus labores básicas de una forma autónoma, y en el peor de los casos o en la fase más avanzada o crítica de la enfermedad, necesitando la atención total de un cuidador o familiar hasta el final de sus días.

El Alzheimer se divide en tres fases: leve, moderada o grave. Dependiendo de la etapa en la que se encuentre el paciente, estará en una situación en la que le puede afectar para actividades avanzadas, instrumentales o básicas, respectivamente. Los cuidados en el Alzheimer variarán según el estado de la persona que lo padezca.

En las primeras fases de la enfermedad, el paciente tiende a descuidos leves pero cada vez más comunes, como olvidar una cita con el médico, no ser capaz de gestionar acontecimientos sociales o laborales, o no poder siquiera planificar un viaje de fin de semana con la familia. En todos estos casos, el cuidador debe de hacer un papel de supervisor con el paciente, especialmente en asuntos importantes, aunque todavía pueda ser autosuficiente en la mayoría de las facetas de la vida cotidiana.

Cuidados en el Alzheimer

En una fase moderada, el paciente ya requiere de cuidados constantes. En este momento ya no son capaces, en muchos casos, de hacer la compra, gestionar el dinero, dilucidar el funcionamiento de su teléfono, o incluso, cocinar por miedo a descuidos que puedan acabar en incendios.

En la fase más avanzada, el enfermo ya no es capaz de llevar a cabo por uno mismo ni las funciones más básicas. En este momento la dependencia es total. Tareas como la higiene personal, alimentarse o moverse libremente ya no pueden ser realizadas por el paciente. En estos casos el cuidador debe hacerlas directamente por el enfermo, y es en esta fase, en la que los familiares o los cuidadores son los que realmente sufren esta enfermedad. El estado es prácticamente vegetativo y el sufrimiento pasa totalmente a manos de la gente que se hace cargo.

El enfermo pierde su identidad como persona al desaparecer sus recuerdos y su memoria y se asemeja más a un zombie de una película de ciencia ficción que a lo que fue esa persona en otros tiempos. El dolor y el sufrimiento de la familia en estos casos es interminable y desgarrador.

Ejercicios prácticos de estimulación cognitiva

A día de hoy, en pleno 2020, todavía no se conocen ni las causas exactas ni la forma de frenar en seco esta enfermedad. Sí es cierto que tenemos fármacos que retrasan los efectos del Alzheimer (mencionados anteriormente), pero no una cura o vacuna como tal.

Por otro lado, también existen ejercicios practicos de estimulacion cognitiva que ayudan a entrenar nuestro cerebro, y por tanto, mejoran la comunicación entre neuronas, permitiéndole así al paciente, retrasar los efectos de este tipo de demencia.

Los ejercicios pueden ser variados y está demostrado que su entrenamiento prolonga la autodeterminación del enfermo. Los cuidadores o familiares deben formar parte de este tipo de ejercicios para ayudarles y así darse cuenta de en qué facetas necesitan los enfermos más o menos que se les eche una mano. Se tratan de ejercicios que tienen que ver con la vida cotidiana, que le facilitan su autonomía y liberan un poco la carga de sus cuidadores.

Enseñarles el funcionamiento de un mapa de la ciudad les ayudará a orientarse mejor. El aprendizaje y los ejercicios prácticos con monedas les facilitarán poder hacer cualquier compra, o recordarles el árbol genealógico, les permitirá mejorar su memoria y sus recuerdos, para que así no pierdan su identidad como personas humanas y sepan quiénes somos, y que pase lo que pase, quiénes serán los que estarán siempre a su lado.

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